jueves 22 de febrero de 2007

Armando el segundo


Siempre me ha gustado montar y desmontar cacharros. Mi madre decía que me podía pasar tardes enteras desmontando y volviendo a montar una ambulancia de lego que tenía. Primero en casa de mis padres, y ahora en la mía, he curioseado en todo cuanto cacharro ha dado el mínimo problema. Claro, unas veces con mejor resultado que otras, pero no me puedo quejar. Me gusta ser informático (aunque las tripas de las máquinas no son lo mío) pero creo que también sería feliz siendo electricista, fontanero, o mejor aún, carpintero. La madera también es muy sensual y femenina, como los (las) ordenadores.


Montar este segundo ha sido igual que montar el primero, la placa, el procesador, la fuente de alimentación, cables... si problemas. Para hacer la prueba he tenido que desmontar la botonera, el disco duro y el lector de CD del primero para instalarlo en este. Algunas fotos durante el proceso y listo.

Clic, las luces se encienden...

3 comentarios:

carlinhos dijo...

Vaya..., pues parece que la cosa pinta bien! Casualidad? Empeño? Paciencia? Perseverancia?
Venga vaaa, no nos dejes así ahora! Arrancó o no arrancó?

Salu2.

Txabi dijo...

Tú quieres ser fontanero por la fama, que nos conocemos...

Carlos Sanvas dijo...

Paciencia amigos, paciencia, no vaya a ser que deba dedicarme a la fontanería.