Mis disculpas a los guatemaltecos contra los que no tengo nada malo, pero la expresión me viene al pelo. Mi idea era dar tiempo al tiempo para encontrar una solución a los problemas con el ordenador que no arranca, y me encuentro con que, el que sí lo hacía, se ha solidarizado con su hermano de fatigas.
De repente se paró, se colgó, se quedó frito, flipado, congelado o como quiera que se denomine a ese estado en el que más de una vez se quedan estos cacharros. Podríamos ser un poco más poéticos y pensar en que se quedan meditando, concentrados en si mismos o en el más allá, alucinados con un pico de tensión de la compañía eléctrica... cualquier cosa antes de reconocer que fue su último adiós antes de ser tratado como chatarra, antes de abandonar su naturaleza de nueva tecnología para convertirse en un problema para el medio ambiente.
Gracias amigas y amigos por vuestros comentarios alentadores. Me hubiese gustado escribir estas últimas ideas aporreando un teclado conectado a uno de ellos, pero parece que no va a ser posible. Supongo que aún se podrán escribir uno o dos capítulos más, pero por si no lo hago, quiero al menos dejar constancia de que para mi ha sido una experiencia sumamente didáctica y gratificante. La volvería a repetir sin pensarlo.
miércoles 4 de abril de 2007
martes 20 de marzo de 2007
Pocas novedades
Mucho tiempo desde la última entrada en este blog y sin embargo muy pocas novedades. Podríamos decir aquello de que tenemos buenas y malas noticias. Empezaré por las malas por aquello de dejar las buenas para el final y dar un aire de optimismo, pero vosotros podéis escoger a vuestro gusto.
- Las malas: el segundo ordenador no acaba de resucitar adecuadamente (suena a cachondeo pero es que tiene su miga). Enciende, el ventilador se mueve, si lo arrancas sin memoria comienza a dar pitidos largos, y si le pones memoria da un único pitido corto. Efectivamente esto es indicativo de que la placa se inicia, y se testea, y por lo tanto no tiene un fallo grave, pero en la pantalla no aparece nada. Ayer lo he dejado un rato encendido y ha aparecido un cierto olor raro. No se, me he topado con un callejón sin salida.
- Las buenas: el apaño que hizo Carliños con el botón ha dado resultado. Para los más despistados recordar que me había cargado dos patillas del botón de encendido, y que Carliños había soldado los cables a otras dos (tenía seis) por si conseguíamos en estas la misma funcionalidad. Y si, se ha conseguido. Gracias meu.
jueves 8 de marzo de 2007
Manos amigas

¿Os acordáis de aquel botón al que un manazas le partió las patillas donde iban (un día lo voy a escribir con v) soldados los cables? Pues el otro día mi tocayo, publicador de varios comentarios en este blog, adivino, gran amigo y prácticamente miembro de la familia, Carlos (Carlinhos) se pasó por mi casa para intentar resucitarlo. No vino él solo, trajo compañía también amiga, pero no sé si quiere salir del anonimato. Lo dejaré así por precaución.

Las expertas manos de Carlos manejaban con precisión el soldador y unieron más que bien los cables cortados del botón de reinicio en caliente. Después lo intentaron con las patillas cortadas, pero quedaba tan poco material que el estaño simplemente no agarraba. Como el botón tenía seis patillas, optamos por soldar los cables a otras dos de ellas, sin saber si cumplirán la misma función. Como curiosidad quiero advertir que estos botones lo único que hacen es cortocircuitar un instante las patillas en la placa base. No es como un interruptor que cierra un circuito permitiendo el paso de la electricidad, sino más bien como un elemento que envía una señal a la placa para que ella misma se inicie.
Rematada la faena nos sentamos alrededor de una estupenda fondue regada por vinillos y licores espirituosos... Lo mejor, la entrañable charla. Graciñas a los dos.
martes 27 de febrero de 2007
Houston, tenemos un problema
Es cierto que tenemos un problema, esta vez si. El segundo ordenador no arranca, o mejor dicho, no termina de arrancar. Las luces se encienden pero poco más. La secuencia de arranque no llega ni a la pantalla de configuración de la BIOS. He hecho las típicas pruebas de intercambiar con el otro ordenador algunas cosas, pero no consigo mucho, más bien nada: no hay pitidos, no hay señales, y me temo que no hay vida. Lo peor de todo, lo que menos me ha gustado, es que una vez he alcanzado a ver algunas letras en la pantalla, pero ha sido una única vez. Me hace pensar en que algo está fallando, pero no tengo ni idea de que es.

¿Que hago? ¿Tiro la toalla? La verdad es que me resisto a aceptar que no seré capaz de recuperarlo. Me daré tiempo a mi mismo y al ordenador hasta que algún voluntario puesto en el tema me eche una mano con el asunto del botón defenestrado por mis torpes y novatas manos.
Mientras tanto intentaré dejar totalmente listo el primero. El procesador no tiene pasta térmica, así que me fui raudo y veloz a mi suministrador preferido en busca de una jeringa del preciado material, y digo preciado porque un gramo cuesta un euro, o calculando por regla de tres, un kilo costaría mil euros... tremendísima pasada. Supongo que no será así, claro.

Pues en realidad no fue así, porque el euro se quedó en cincuenta céntimos, y los cincuenta céntimos se quedaron en nada (bueno, me llevaba también una webcam y recogía un mp4 que me había dado problemas). Sea del modo que sea agradezco a APP informática de Bertamiráns su contribución desinteresada a este proyecto.
Volvemos a desmontar el ventilador y el disipador del procesador, y limpiamos los restos de la pasta anterior. Descargamos media jeringa en el centro del procesador y la espachurramos con el disipador y el ventilador encima. Con esto ya está listo para su uso.

¿Que hago? ¿Tiro la toalla? La verdad es que me resisto a aceptar que no seré capaz de recuperarlo. Me daré tiempo a mi mismo y al ordenador hasta que algún voluntario puesto en el tema me eche una mano con el asunto del botón defenestrado por mis torpes y novatas manos.
Mientras tanto intentaré dejar totalmente listo el primero. El procesador no tiene pasta térmica, así que me fui raudo y veloz a mi suministrador preferido en busca de una jeringa del preciado material, y digo preciado porque un gramo cuesta un euro, o calculando por regla de tres, un kilo costaría mil euros... tremendísima pasada. Supongo que no será así, claro.

Pues en realidad no fue así, porque el euro se quedó en cincuenta céntimos, y los cincuenta céntimos se quedaron en nada (bueno, me llevaba también una webcam y recogía un mp4 que me había dado problemas). Sea del modo que sea agradezco a APP informática de Bertamiráns su contribución desinteresada a este proyecto.
Volvemos a desmontar el ventilador y el disipador del procesador, y limpiamos los restos de la pasta anterior. Descargamos media jeringa en el centro del procesador y la espachurramos con el disipador y el ventilador encima. Con esto ya está listo para su uso.
viernes 23 de febrero de 2007
Sí, mi teniente
El comandante Ríos no podía esperar más. Tenía que meter un buen "puñao" de años luz entre su culo y aquel planeta lo más rápido posible. La idea de que lo tuviesen retenido por contrabando de nécoras no le agradaba claro, pero había algo más... algo que le mantenía el armamento más caliente que aquella vieja pistola de plasma estruchado cuando pasabas de los cinco disparos en treinta segundos.
- Ya me vale, aquí en plena huida y yo babeando por la teniente...
- Cúbreme, dice la teniente Simoneta.
Coño, eso no se dice, piensa el comandante mientras fija su atención en la retaguardia de la teniente. Ese mono tan ceñido no ayuda en la batalla. Aquí quería yo ver a Obi Wan ese sin que se le nublara el "sentío".
- Que raro, no hay nadie en el hangar! dice la teniente.
- Pues aprovechemos la ocasión. Subamos a la nave.
Pero aún dentro de la nave la cosa no iba a ser fácil. Contando con que nadie se diera cuenta de la maniobra de despegue, que es mucho contar, aún tendrían que esperar de dos a tres minutos para que se cargase el insuntor de moléculas chintirónicas para poder saltar a la velocidad de la luz, y eso con los cazas a la espalda, que no se andan con chiquitas, primero disparan y después preguntan. Elevo la nave, pongo el morro hacia la salida y nada más cruzarla...
- Nave XR99 identifíquense por favor.
Juer, así no hay quien arañe unos segundos. Ninguno de los dos contesta mientras arrancan el dispositivo de carga del insuntor.
- Nave XR99 identifíquense por favor, no les tengo en los planes de vuelo.
- Habla tu con ella, dice la teniente, que es una mujer.
- ¿Yo? ¿Y que le digo?
- Serás tonto! Ya le hablo yo... Que casualidad, ya tenía yo ganas de conocerte!
- Identifíquense por favor.
- Tu no me conoces pero tenemos una amiga común que me ha hablado de tu destreza con la lengua.
Vaya con la teniente! Por la cabeza del comandante se agolpaban cientos de imágenes ilustrativas al respecto, posiciones, variaciones, interacciones... y a juzgar por el tiempo que esta vez la voz tardó en contestar, parece que la teniente había dado en el clavo.
- Por última vez, identifíquense o nuestros cazas los derribarán.
A los pocos segundos la voz pasa a ser masculina.
- Código rojo, código rojo, nave XR99 sin autorización para despegar.
La hemos cagado. En unos segundos los tendremos aquí...
- Mientras vas calculando la ruta intentaré bloquear el módulo de ionización.
Era una buena idea, el módulo de ionización se encarga de la temperatura en la nave, pero también lo usan los remolcadores para atrapar y conducir las naves con problemas. Esto no es como las películas que te disparan un cañonazo y te descuernan. Una nave vale una pasta y los tiempos están "mu achuchaos". Si inutiliza a tiempo el módulo nos quedaremos tiesos de frío, pero nos dará una oportunidad de escapar.
- Siuuum, siuuum, siuuum. empiezan los disparos...
Si no nos movemos solo nos rozarán.
- ¿Que tal vas? Los remolcadores ya están aquí.
- No me agobies. Hago lo que puedo.
- Pues como no espabiles nos caen 20 años.
- Ya está, debería funcionar.
- Pues yo noto que tiran de nosotros.
- Solo es un apaño... con el tiempo te trincan igual.
La mirada fija en el testigo del insuntor pero la mente vagueando en el polvazo que le voy a meter a la teniente como esto arranque...
- Vamos, vamos, vamos, vamos... coño para el pilotito!
- Ya está, ya está!
Clic..... ¿? clic...... ¿? clic, clic, clic. Mierda, me van a caer 10 años de manualidades. Houston, tenemos un problema.
- Ya me vale, aquí en plena huida y yo babeando por la teniente...
- Cúbreme, dice la teniente Simoneta.
Coño, eso no se dice, piensa el comandante mientras fija su atención en la retaguardia de la teniente. Ese mono tan ceñido no ayuda en la batalla. Aquí quería yo ver a Obi Wan ese sin que se le nublara el "sentío".
- Que raro, no hay nadie en el hangar! dice la teniente.
- Pues aprovechemos la ocasión. Subamos a la nave.
Pero aún dentro de la nave la cosa no iba a ser fácil. Contando con que nadie se diera cuenta de la maniobra de despegue, que es mucho contar, aún tendrían que esperar de dos a tres minutos para que se cargase el insuntor de moléculas chintirónicas para poder saltar a la velocidad de la luz, y eso con los cazas a la espalda, que no se andan con chiquitas, primero disparan y después preguntan. Elevo la nave, pongo el morro hacia la salida y nada más cruzarla...
- Nave XR99 identifíquense por favor.
Juer, así no hay quien arañe unos segundos. Ninguno de los dos contesta mientras arrancan el dispositivo de carga del insuntor.
- Nave XR99 identifíquense por favor, no les tengo en los planes de vuelo.
- Habla tu con ella, dice la teniente, que es una mujer.
- ¿Yo? ¿Y que le digo?
- Serás tonto! Ya le hablo yo... Que casualidad, ya tenía yo ganas de conocerte!
- Identifíquense por favor.
- Tu no me conoces pero tenemos una amiga común que me ha hablado de tu destreza con la lengua.
Vaya con la teniente! Por la cabeza del comandante se agolpaban cientos de imágenes ilustrativas al respecto, posiciones, variaciones, interacciones... y a juzgar por el tiempo que esta vez la voz tardó en contestar, parece que la teniente había dado en el clavo.
- Por última vez, identifíquense o nuestros cazas los derribarán.
A los pocos segundos la voz pasa a ser masculina.
- Código rojo, código rojo, nave XR99 sin autorización para despegar.
La hemos cagado. En unos segundos los tendremos aquí...
- Mientras vas calculando la ruta intentaré bloquear el módulo de ionización.
Era una buena idea, el módulo de ionización se encarga de la temperatura en la nave, pero también lo usan los remolcadores para atrapar y conducir las naves con problemas. Esto no es como las películas que te disparan un cañonazo y te descuernan. Una nave vale una pasta y los tiempos están "mu achuchaos". Si inutiliza a tiempo el módulo nos quedaremos tiesos de frío, pero nos dará una oportunidad de escapar.
- Siuuum, siuuum, siuuum. empiezan los disparos...
Si no nos movemos solo nos rozarán.
- ¿Que tal vas? Los remolcadores ya están aquí.
- No me agobies. Hago lo que puedo.
- Pues como no espabiles nos caen 20 años.
- Ya está, debería funcionar.
- Pues yo noto que tiran de nosotros.
- Solo es un apaño... con el tiempo te trincan igual.
La mirada fija en el testigo del insuntor pero la mente vagueando en el polvazo que le voy a meter a la teniente como esto arranque...
- Vamos, vamos, vamos, vamos... coño para el pilotito!
- Ya está, ya está!
Clic..... ¿? clic...... ¿? clic, clic, clic. Mierda, me van a caer 10 años de manualidades. Houston, tenemos un problema.
Perdonad esta especie de cameo en la trama, pero es que me sentía inspirado.
jueves 22 de febrero de 2007
Armando el segundo

Siempre me ha gustado montar y desmontar cacharros. Mi madre decía que me podía pasar tardes enteras desmontando y volviendo a montar una ambulancia de lego que tenía. Primero en casa de mis padres, y ahora en la mía, he curioseado en todo cuanto cacharro ha dado el mínimo problema. Claro, unas veces con mejor resultado que otras, pero no me puedo quejar. Me gusta ser informático (aunque las tripas de las máquinas no son lo mío) pero creo que también sería feliz siendo electricista, fontanero, o mejor aún, carpintero. La madera también es muy sensual y femenina, como los (las) ordenadores.

Montar este segundo ha sido igual que montar el primero, la placa, el procesador, la fuente de alimentación, cables... si problemas. Para hacer la prueba he tenido que desmontar la botonera, el disco duro y el lector de CD del primero para instalarlo en este. Algunas fotos durante el proceso y listo.
Clic, las luces se encienden...
Etiquetas:
cables,
carpintero,
cd,
disco duro,
electricista,
fontanero,
fuente de alimentación,
informático,
ordenador,
placa base,
procesador
lunes 19 de febrero de 2007
Dos de dos

Después de éxito obtenido con el primer aparato no me puedo negar a trabajar con el segundo. Soy consciente de que me he cargado una botonera y de que alguna solución habrá que darle. Espero que el voluntariado no se haga de rogar demasiado. ;-)
La caja es gemela a la del otro, pero el interior tiene sus matices. Eso si, hay muchísimo más barro. Pero muchísimo, muchísimo, muchísimo. Si la cantidad de barro fuese inversamente proporcional a la posibilidad de recuperación, el futuro sería negro. También me da la sensación de que este es una versión un poco mejorada del anterior. No varía mucho, y quizás esté equivocado, pero tengo esa sensación.
Empiezo por los cables de los buses IDE, la tarjeta de memoria ram y el altavoz interno. En este caso la tarjeta de vídeo está integrada en la placa, por lo que tendré una menos que limpiar. El método será el de siempre, agua templada, un poco de jabón, esponja para los cables y cepillo de dientes para todo. Debo ser más enérgico porque hay mucha más suciedad. También tengo que usar más agua para aclarar todo. Increíble la cantidad de barro de llevan encima estos elementos, que a priori, no serán los que más tengan. Por cierto, en esta ocasión me he cargado la membrana del altavoz. No es que sea grave, pero joroba.

Vamos con el monstruo... la fuente de alimentación. Parece más moderna que la del otro, con avisos de "noise reduction" (bajo nivel de ruido) y SATA (una especificación de tipo de discos). Visualmente es un desastre, tiene una capa enorme de residuos, y por encima es mucho más difícil de desmontar. Tendré que esmerarme más sin manejar piezas independientes. Todo se hace mucho más complicado, y recovecos los tiene a montones. Me ha llevado muchísimo tiempo y he utilizado una cantidad de agua inconfesable, pero el resultado, visualmente hablando, es estupendo. Ha quedado muy limpia, supongo que debido a que voy mejorando las mañas.

Ahora le toca el turno a la placa. Extraigo el ventilador, el disipador y el propio procesador. Este último es "igüalico" al del otro. El mismo método y poca dificultad, salvo el disipador que tiene unas hendiduras muy profundas a las que no llega mi corto cepillo. El conjunto ha quedado bien. La placa en sí es de diferente marca (una VIA en este caso), y cuenta ahora con la tarjeta de vídeo integrada y una bahía CNR. La cantidad de barro no es escasa y hay que armarse de paciencia, usar el cepillo largo con dedicación y enjuagar a menudo.

Ya solo queda el chasis, que por su volumen hace ineludible el uso de la bañera. Esponja, cepillo para las esquinas y abundante agua y jabón.
Me he olvidado de mencionar que, como con el anterior, he secado casi todo con un secador de pelo, teniendo la precaución de no calentar demasiado los componentes. He usado siempre unos guantes finos y he vuelto a sacar fotos a todo el proceso. En general el aspecto es muy bueno, creo que mejor que el primero. Dejaré transcurrir 48 horas antes de montar todas las piezas.
Etiquetas:
agua,
altavoz,
barro,
cables,
cepillo,
esponja,
fuente de alimentación,
jabón,
memoria,
placa base,
procesador,
secador,
tarjeta
miércoles 14 de febrero de 2007
La hora de la verdad

Claro que no me he aguantado, pero me veo como en esas películas donde Frankenstein devuelve la vida a su monstruo. El ordenador en la mesa de operaciones, las burbujas brotando de matrices y los fluidos circulando por serpenteantes tuberías. La tormenta ya está aquí y solo queda que un rayo nos alcance y descargue su energía creadora de vida... Brrrrroooooouuuuuummmmm.
En realidad es algo menos prosaico. Solo tengo que enchufar y darle al botón, pero... ¿y si revienta todo? Coño, que estoy en mi casa y la instalación eléctrica corre a cuenta de mi bolsillo. ¿Y si provoco un incendio? ¿Y si...? ¿Y si le echamos un par y lo encendemos?
Clic... las luces se encienden... los ventiladores ventilan... ¿y en la pantalla?... juer, error de "checksum" en los valores de la bios, "press del to configure". Bueno, normal, al quitarle la pila ha perdido los valores de configuración. Pulsamos "Supr" y entramos. Todo parece normal, ha detectado la memoria, el disco duro, los cedeses, tarjeta de video, de red, usb... esto tiene buenas pintas. Guardar valores y reiniciar. Un par de pitidos, pantalla de información de bios y... cargando Windows 2000. Pues arranca bien! Olé sus huevos!

Bueno, no nos desmadremos, este sistema operativo no nos vale. Está configurado para otra máquina. Habrá que reinstalar todo. Empezaremos por un windows xp, con idea de particionar y montar uno de verdad. Meto el CD de windows y botón de reinicio (funciona y todo). El proceso discurre sin problemas, particiono 20 gigas de los 40 y monto el xp ahí. Todo bien, juraría que demasiado bien. La instalación ha sido limpia y sin el menor de los problemas. Todo detectado, no falta ni un driver. El xp parece funcionar bien.
Bueno, vamos con el sistema operativo de verdad. Me he descargado y creado una imagen iso en un cd de la nueva y reluciente Ubuntu Linux v6.10: The Edgy Eft Release Final. Es la primera vez que monto un linux, pero me han asegurado que la instalación es muy sencilla. Probemos... De nuevo CD a la unidad y reinicio del ordenata.
Tenían razón, salvo un pequeño malentendido con una partición para el área de intercambio, la instalación ha sido también limpia y rápida, y en gallego! Si señor, cosa bonita. Me parece que me voy a enganchar a este nuevo ordenata y su linux. He probado video, sonido, puertos usb, y muchas cosas más. Me falta aún las conexiones de red y grabar algún cd. Ya contaré algo.
Salvo que aparezca algún problema posterior, creo que podemos dar por resucitado el primero de los dos. Muero de ganas de saber que pasa con el segundo, pero para la ocasión creo más que justificada una pequeña celebración... ¿hace un chupito de licor?
Etiquetas:
bios,
disco duro,
Frankenstein,
instalación,
linux,
ordenador,
pila de botón,
red,
resurrección,
sonido,
ubuntu,
usb,
vida,
vídeo
domingo 11 de febrero de 2007
La erótica del montaje

¿Tienen sexo los ordenadores? ¿Son machos o son hembras? En este país les llamamos ordenadores, los ordenadores, dándoles un carácter masculino del que comienzo a dudar. En sudamérica hablan más de las computadoras, las PC's. Yo creo que andan más atinados que nosotros. Nadie duda de que tienen ese punto de rebeldía, de hacer lo que les da la gana en un momento dado, de fastidiarte siempre en el peor de los momentos. Pero también sabemos que ya no podemos vivir sin ellas.
La placa base es de lo más femenino. Un útero con sus cordones umbilicales que permiten la alimentación y la comunicación. Aloja un corazón que marca el paso de instrucciones a golpes de latidos contados en megahertzios por segundo. Sus zócalos para sus dos memorias RAM, mejor cuanto más grandes. Sus provocadoras ranuras diseñadas para introducir duras tarjetas que se acoplan a la perfección, sean grandes o pequeñas, gordas o delgadas, rápidas o más pausadas.
De la fuente de alimentación brotan sus largos cabellos multicolor. Verdes, rubios, rojos, blancos... cabellos ondulados como las olas del mar. ¿Y los cables de los buses? ¿Quién puede obviar sus curvas pronunciadas, sus líneas perfectas, su suave tacto, sus tímidos recovecos?
De mi cosecha aporto una lectora de cds, una regrabadora, y un disco duro de 40 GB. Ya está lista para arrancar...
Etiquetas:
cables,
cd,
disco duro,
erotismo,
fuente de alimentación,
memoria,
ordenador,
placa base,
ranura,
sexo,
tarjeta,
zócalo
martes 6 de febrero de 2007
La madre de todas las placas: La placa base

Nunca he extraído la placa de un ordenador, y mucho menos he intentado extraer el procesador. "Acongoja", ciertamente "acongoja" con solo mirarla. Empiezo extrayendo los tornillos del ventilador que refrigera el procesador y debajo la torre de disipación de calor. No es fácil, tiene una presilla un poco dura. No aparecen impedimentos para sumergirlos en el fregadero.
Ya veo el procesador, el zócalo tiene una palanca que se levanta y ya está: procesador liberado. Es un AMD Athlon. No parece gran cosa y es mucho más pequeño de lo que pensaba. En fin, la nanotecnología. Sin contemplaciones, a la nanotecnología también le aplicaré la hidrolimpieza y el cepillodesprendimiento, después el electrosecado y listo.
Seis tornillos sujetan la placa, que se ve afectada de barro de desigual modo según la mires por una cara o por otra. Es grande, lo que hace difícil su sujeción. La apoyo en el fregadero y le aplico la misma técnica: agua, cepillos, muy poco jabón, o ninguno, y mucho, mucho mimo. Es laborioso. Un trabajo delicado.

Ya está casi todo limpio. Queda la carcasa que por su volumen creo conveniente lavarla en la bañera. También he cepillado, lavado y secado toda la tornillería, que no es poca. Al final, seguro que sobrará alguno.
Me he puesto a desmontar los paneles del segundo ordenador para extraer la botonera, esta vez sin tijeras ni tirones. Ya puestos he lavado todos los paneles. Este segundo ordenador está peor que el primero... No se, una vez seco podré empezar a montar.
viernes 2 de febrero de 2007
Más cables: la fuente de alimentación

A mi particularmente la fuente de alimentación no me gusta nada. Me da "yuyu". Estoy convencido de que tiene la capacidad de darte un calambrazo y dejarte frito, independientemente de si está o no enchufada. Nunca he intentado desmontar una, y confieso que pensaba que muchas veces venían soldadas a la carcasa, que formaban un todo único. Puedes ojear el interior por algunas rendijas, dentro está oscuro, lúgubre, y en este caso hasta pantanoso. Más que la fuente de alimentación es la fuente del terror (chiiin, chiiiin, chiiin). ¿Estáis acojonad@s? Yo también.

Antes de empezar voy a dar un par de consejos a quien se decida a embarcarse en estas naves. Es estupendo fotografiar todo a medida que lo vamos desmontando. Más tarde seguro que nos será muy útil comprobar como estaba. He actualizado la lista de herramientas para incluir una cámara digital. También debemos comprobar la posición original de los ventiladores y el sentido del flujo del aire, no vayamos a montarlos al revés y nos pongamos a extraer cuando deberíamos introducir (el aire, claro).

Unos tornillos la liberan de la carcasa, otros desmontan la caja en dos partes, ya en el interior, quitamos el ventilador, el interruptor de selección de tipo de tensión, y por fin el circuito impreso con los transformadores, refrigeradores, transistores y tropecientos mil cacharros con nombres que acaban en -ores y otras guarradas más. Sumergimos todo el lote, salvo el circuito impreso, en agua templada con lavavajillas, y entre la esponja y el cepillo de dientes todo queda reluciente. Una pasada de secador lo deja todo listo. Lo más "guay", el chorro de aire contra el ventilador...

El circuito tiene su tela... Demasiados componentes sin apenas espacio entre ellos. Mucho recoveco, mucho barro, mucha paciencia. Cepillo de dientes, cepillo de la máquina cortapelos, agua, jabón... Imposible dejarlo impecable.
Etiquetas:
agua,
barro,
cables,
cepillo,
componente,
esponja,
fuente de alimentación,
jabón,
lavavajillas,
limpiar,
ordenador,
secador
lunes 29 de enero de 2007
De chips, cables, y otros artilugios
Lo confieso, he dudado en sumergir el altavoz interno. Temía que la membrana se me deshiciera en pequeños pedacitos como si se tratara de una servilleta mojada. Pero ha aguantado.

Los cables de los buses IDE, los que conectan discos, cedeses y dvdeses con la placa, son fáciles de extraer y fueron directamente al aguita templada, con un chorrito de lavavajillas. La esponja no parecía imponerse así que he usado el cepillo de dientes. ¡Han quedado como nuevos!
¿Se puede sumergir un panel de 256 megas de RAM sin que se pierda ni un bit de su capacidad? ¿Y ese barro incrustado entre esas micropatillas? Puede que con los nuevos contactos se creen nuevos caminos de interconexión... ¿Será esto lo que se conoce como chip biológico? No se... grandes preguntas y pocas respuestas. De nuevo cepillo de dientes, y agua para limpiar bien.
Con la placa de vídeo me viene a la cabeza aquello de que todo tiene su lado bueno y su lado malo. Si la ves por una cara, impecable, sin restos de la crecida. Si le das la vuelta.... si le das la vuelta te entra cagalera. Mierda, mierda y más mierda metida entre resistencias, chips, patas, y un sin fin de "empatillados" empalados duramente al panel. Esto no hay quien lo limpie, ni el mayordomo de la tele, ni el jh9, ni na' de na'.

Es laborioso, no lo voy a negar, agua, cepillo de dientes, cepillito de cerdas largas... El barro está muy incrustado, y se cuela por todos y cada un de los rincones. Agua y más agua, cepillo y más cepillo. Empiezo a dudar de la recuperación.

Bueno, encender no encenderá, pero voy a tener el ordenador más limpio de toda Galicia y parte del extranjero. Y después del agua, fiuuuuuuuuu, el secador, a todo aire y medio calor, con mucho brío para que el calor no afecte a algún cacharro. El agua va desapareciendo poco a poco, junto con la moral del que escribe... Seguro que la máquina se acaba rebelando contra mi.

Los cables de los buses IDE, los que conectan discos, cedeses y dvdeses con la placa, son fáciles de extraer y fueron directamente al aguita templada, con un chorrito de lavavajillas. La esponja no parecía imponerse así que he usado el cepillo de dientes. ¡Han quedado como nuevos!
¿Se puede sumergir un panel de 256 megas de RAM sin que se pierda ni un bit de su capacidad? ¿Y ese barro incrustado entre esas micropatillas? Puede que con los nuevos contactos se creen nuevos caminos de interconexión... ¿Será esto lo que se conoce como chip biológico? No se... grandes preguntas y pocas respuestas. De nuevo cepillo de dientes, y agua para limpiar bien.
Con la placa de vídeo me viene a la cabeza aquello de que todo tiene su lado bueno y su lado malo. Si la ves por una cara, impecable, sin restos de la crecida. Si le das la vuelta.... si le das la vuelta te entra cagalera. Mierda, mierda y más mierda metida entre resistencias, chips, patas, y un sin fin de "empatillados" empalados duramente al panel. Esto no hay quien lo limpie, ni el mayordomo de la tele, ni el jh9, ni na' de na'.

Es laborioso, no lo voy a negar, agua, cepillo de dientes, cepillito de cerdas largas... El barro está muy incrustado, y se cuela por todos y cada un de los rincones. Agua y más agua, cepillo y más cepillo. Empiezo a dudar de la recuperación.

Bueno, encender no encenderá, pero voy a tener el ordenador más limpio de toda Galicia y parte del extranjero. Y después del agua, fiuuuuuuuuu, el secador, a todo aire y medio calor, con mucho brío para que el calor no afecte a algún cacharro. El agua va desapareciendo poco a poco, junto con la moral del que escribe... Seguro que la máquina se acaba rebelando contra mi.
Etiquetas:
agua,
altavoz,
barro,
cables,
cepillo,
chip,
componente,
esponja,
IDE,
lavavajillas,
limpiar,
memoria,
ordenador,
placa de video,
secador
miércoles 24 de enero de 2007
Paneles exteriores

Ayer tenía medio redactada esta entrada y de repente zas!, o mejor fiuuuuu, o como quiera que sea la onomatopeya para indicar que el ordenador se apaga por pérdida de fluido eléctrico. Como si fuera un novato, he perdido mi trabajo por no haber guardado la entrada como borrador. Me ha servido para cambiarla totalmente porque no me gustaba nada. (guardando...)
Sacar los paneles laterales a un ordenador es fácil. En este caso, quitando unos tornillos de la parte trasera salen sin apenas esfuerzo los dos paneles laterales y el superior. Para el frontal hay más variedad, pero casi siempre hay que empujar algunas pestañas. Este ordenador entra en los casi nunca, y es necesario quitar tornillos. Al intentar liberarlos aparecen unos cables que parten de dos botones (encendido y reinicio) y dos leds que indican actividad del ordenador y actividad del disco duro. Los leds se liberan fácilmente del panel, pero los cables de los botones se rebelan. Un poco más fuerte y.... la hemos cagado, dos patillas rotas en el botón de encendido. En previsión del mismo resultado con el de reinicio opto por cortar los cables a una distancia suficiente como para empalmarlos más tarde. (guardando...)

Os habéis dado cuenta? Seguro que si. Y el otro extremo del cable? Porque un cable eléctrico suele tener dos extremos. Pues si yo me hubiera o hubiese percatado de esto, no tendría que buscarme la vida ahora para solucionarlo. En principio intentaré no cometer el mismo error con el otro ordenador. Después veremos. (guardando...)
En una primera ojeada al interior no se ve tan mal. Incluso diría bastante limpio. Curiosamente si lo miras de abajo a arriba está como una patena. Si lo haces en dirección contraria la cosa cambia.
![]() | ![]() |

Finalmente me cojo mis dos paneles laterales, mi panel superior y mi panel frontal, y a la bañera con ellos. Agua templada, jabón neutro, esponja y como decía uno que yo me sé, así frotaba así, así, así frotaba que yo lo vi. Sin demasiado esfuerzo quedaron como los chorros del oro. (guardando... subiendo imágenes... guardando... guardando... corrigiendo... publicando... esta vez si)
lunes 22 de enero de 2007
Herramienta
Tener una buena herramienta es fundamental. Uno puede ponerle mucho empeño y afanarse en la tarea con una herramienta más modesta y obtener resultados satisfactorios, pero claro, con una buena herramienta todo fluye con mayor facilidad y con resultados casi garantizados a priori. El trabajo ya está medio hecho antes de empezar. Nos rebosa la confianza. Y si además demostramos destreza... eso ya es el acabose. El cliente, o la cliente, queda más que satisfecho/a y nosotros, nosotros también.
¿Que herramienta utilizaré para este trabajo? Fácil, la mía...

Bueno, en la siguiente lista intentaré mantener de modo actualizado la relación de utensilios usados junto con una breve descripción de su empleo:
Parece que nada más, por ahora.
¿Que herramienta utilizaré para este trabajo? Fácil, la mía...

Bueno, en la siguiente lista intentaré mantener de modo actualizado la relación de utensilios usados junto con una breve descripción de su empleo:
- Un destornillador de estrella, ni muy grande ni muy pequeño, para desenroscar los tropecientos mil tornillos que tiene un ordenador.
- Un destornillador de cabeza plana, más bien pequeño, para pinzar algún panel externo poco colaborador y para extraer la pila de botón de la placa.
- Cinta de carrocero para etiquetar algún cable o conector, sobre todo si no estamos muy puestos y/o no nos fiamos de nuestra memoria.
- Una esponja y un cepillo de dientes, a poder ser blando, para despegar el barro de los componentes.
- Un cepillo de limpiar una máquina cortapelos, o en su defecto, cualquier cepillo cuyas cerdas estén dispuestas longitudinalmente, no de modo transversal, más bien largo y delgado, para colarse en cualquier recoveco.
- Unos guantes, mejor cuanto más finos. Hay que evitar tocar los componentes, pero sin perder sensibilidad.
- Agua caliente y jabón suave, que aunque no son herramientas propiamente dichas, si son necesarios.
- Algo que nos ayude a proteger el suelo (si debemos hacerlo) como una sábana o un plástico.
- Un pequeño recipiente para ir guardando los tornillos. Una pequeña fiambrera va de perlas.
- Un recipiente en el que limpiar con agua los componentes. Un fregadero es muy apropiado, y para las partes más grandes, quizás una bañera.
- Un secador del pelo, pera secar todo cuanto antes.
- No son necesarias, repito, no son necesarias, unas tijeras. Mejor evitar tentaciones (ya me explicaré).
- Una cámara digital con la que podamos ir fotografiando todo a medida que lo vamos desmontando. Nos será de gran utilidad como ayuda en el proceso de montaje.
Parece que nada más, por ahora.
Etiquetas:
agua,
barro,
cepillo,
cinta de carrocero,
cámara digital,
destornillador,
ducha,
esponja,
fiambrera,
fregadero,
guante,
herramienta,
jabón,
ordenador,
secador,
sábana,
tijeras
jueves 18 de enero de 2007
Documentación

Las referencias en la red a estos temas son más bien escasas. Supongo que interesará que te gastes las perrillas en uno nuevo, o que la operación no será económicamente rentable. Se habla de problemas para recuperar discos duros, unidades de CD/DVD y disqueteras.
Pero un amigo puesto en el tema es mejor que mil URL's, y yo lo tengo. Este amigo me ha dicho que no tendré demasiados atrancos, que la operación es viable. Coincide en que el esfuerzo en intentar recuperar discos y disqueteras no parece buena inversión y aconseja incluso descartar la pila de botón de la placa.

Incluyo unas foticos del primero de los ordenadores antes de comenzar los trabajos. Tampoco parece tan grave, ¿verdad? La idea es ir desmontándolo pieza a pieza e ir limpiando cada una de ellas solo con agua tibia, o también con jabón. Veremos si no me cargo nada...
Etiquetas:
barro,
daños,
disco duro,
disquetera,
ordenador,
pila de botón,
recuperación
martes 16 de enero de 2007
Preliminares...
Pues aún no he empezado. Únicamente tengo el ordenador en casa... bueno, en realidad son dos, de marca "pepito", nada especial. Ya les han extraído el disco duro para intentar recuperar los datos, con dispar resultado: uno bien, el otro RIP.
Alguno de vosotros ya conoceréis parte de la historia, o mejor dicho, de la ecuación:
En fin, un desastre de calles inundadas, de sótanos inundados, y de locales comerciales inundados... hasta las orejas, y no es un decir. Consecuencias del urbanismo del siglo 21, advertía el alcalde en un alarde de inteligencia.
Casualmente alguien me comenta "todo a la basura, muebles, papeles, ordenadores...".
- Ein! Vas a tirar los ordenadores?
- Para ti si los quieres.
Dicho y hecho. En casa están dento de sendas bolsas de plástico. Solo la CPU, nada de disco, y el barro achocolatado en sus rincones. A simple vista no están tan mal. Creo yo que un buen baño y listo, total con más agua de la que chuparon no los voy a regar. Huelen un poco a humedad, eso si, pero el olor no lo veo como causa de suicidio, en este caso. Buscaré por esta santa Internet experiencias similares, que seguro haberlas hailas, para no cometer los mismos errores que otros.
Alguno de vosotros ya conoceréis parte de la historia, o mejor dicho, de la ecuación:
Incendios + inurbanismo + lluvias torrenciales + falta de cerebro = Venecia de Arousa
En fin, un desastre de calles inundadas, de sótanos inundados, y de locales comerciales inundados... hasta las orejas, y no es un decir. Consecuencias del urbanismo del siglo 21, advertía el alcalde en un alarde de inteligencia.
Casualmente alguien me comenta "todo a la basura, muebles, papeles, ordenadores...".
- Ein! Vas a tirar los ordenadores?
- Para ti si los quieres.
Dicho y hecho. En casa están dento de sendas bolsas de plástico. Solo la CPU, nada de disco, y el barro achocolatado en sus rincones. A simple vista no están tan mal. Creo yo que un buen baño y listo, total con más agua de la que chuparon no los voy a regar. Huelen un poco a humedad, eso si, pero el olor no lo veo como causa de suicidio, en este caso. Buscaré por esta santa Internet experiencias similares, que seguro haberlas hailas, para no cometer los mismos errores que otros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

